viernes, 16 de marzo de 2018

No existen las treguas.

Que triste empoderarse en este marzo. Si Dios existe, Dios nos odia.

Nos quiere buenas, sumisas, manipulables, cínicas, ilusas, egoistas.
Dios no nos quiere.
Y si acaso lo hiciera, y me acariciara la mejilla con su mano, que querría de mi? 
Porque seguro me quiere musa, objeto, adorno, hermosa, sirena, hada, y también princesa.
Y yo le quiero dar lucha, fuerza, grito, determinación, entendimiento, inteligencia, sinceridad y empatía.

Y le voy a dar lucha.

Que no me callen los versos
Que para ser mi enemigo estoy yo
Y tengo aliento y estoy entera
Y tengo sangre y calor
Que los tibios se corran, se larguen
Que se vayan de la escena


Si querés decirlo, lo vas decís. Gritalo. Hacelo entender. Reclamalo y dejalo bien claro. Pero no vengas a reírte de mi, no me acerques tu falta de honestidad.
Vení con ganas, y empuñame tu mandato, que yo estoy acá, parada y bien cuerda.
Contame tus mentiras, y todas las ganas de gritar eso que sabés que yo sé que pensás.
Leete un poco a vos mismo, y lee un libro. No me tires palabras en la cara. No me cuentes chistes sin mi risa.
No me busques para tu consuelo.
El mundo está lleno de demonios, y me basta con los míos.



viernes, 23 de febrero de 2018

Autenticidades nocturnas (2:49 AM)

Si uno no se siente en paz con sus decisiones no puede seguir.

Me quede horas mirando Rupaul para poder olvidarme de mi vida. Estaba frenética pensando en no pensar más en vos. Y aunque adoro ver los lipsincks y los videos en youtube de Aja, no puedo detenerme ni un momento a razonar que el tiempo que gasto en estresarme es el que no estoy (definitivamente) invirtiendo en sentirme en paz con mis actos y decisiones.

Estoy cansada de la demanda de culpa que nos impulsan a sentir.

Porque si no es por A, es por B, y luego, te rescatás en un instante de que las imposiciones de los otros no te conviertien, no te modifican, por ende podes perfectamente desplegarte, y no tener que lidiar por impulsos; porque cada acción que estás realizando es lo que realmente deseás.

Se entendió lo anterior? Me parece que puede ser mas positivo para la vida de uno decir las cosas, aunque parezcamos recontra raros. Porque ya se sabe que la gente rara es gente que no se acomoda en la norma. Entonces, es redundante decir que cuando nos enfrentamos a la acción constante de ser nosotros mismos, asumimos una posición importante de imponer lo mas fuerte y esencial de nosotros, que es la autenticidad.

...

Bueno, dicho lo anterior, paso a comunicarles la declaración más importante:

Estoy ena-mora-da de la temporada 6 de RPDR porque estan los drag queens mas adorables de todos los concursantes. Primero que nada, tienen a la drag mas digna de todas esas perras, y es Bianca del Rio. Es perfecta. Fín.
Paso a contar que en esa temporada participa Adore DeLano, que es mi amor platónico recontra heteronormativo (¿Porqué no?).
Adoré a Joslyn Fox, me parece tierna, buena, transparente y la diosa atena del grupo.

De que Violet Chachki es recontra merecedora de la corona, y de que Jinxk Moonson es lo que mejor valió la pena conocer de Rupaul Drag Race, ni hablemos. Obviedades. Por esta razón, si querés saber que mas pienso de todo esto, se te puede ocurrir la idea de invitarme a tomar la cerveza más rica del condado, a una hora acorde y con toda la seguridad de que podrá soportarme mientras hago conocer mi timbre de voz.

miércoles, 31 de enero de 2018

Cartas para la Abuela

Además de haber perdido los pocos vestigios de cordura que me quedaban, también perdí la habilidad para escribir.


En mis primeros años no dolió la ausencia de la abuela, por que la abuela estaba pero no era parte. Era ajena, como bien lo supo ser en todo, hasta que se murió un día en que todo lo que dió fue devuelto. Yo no lloré. Nadie lo hizo en mi casa.

No era otra cosa que un sentimiento vacío que nunca ella supo mimar, como una caja que nunca llenó de juguetes. Por eso mi padre y yo eramos dos adultos vacios de besos y abrazos ese día.

En estos últimos años me nació de forma inherente la necesidad de tener una abuela, para escribirle cartas y contarle mis andanzas ancestrales de bruja por este mundo lleno de raices.
Por eso mi libreta "Cartas para la abuela" contiene documentos exclusivos de mi autoría sobre esta vida conspirada que me toca a mi, y le toca a tantas que necesitan escribirle a alguna mujer muy vieja.

Si voy directo a la explicación de porque el remitente es una abuela, tengo que declarar que es mi crecimiento interior en proceso, y la necesidad de romper esa estructura de que las cosas son lo que me impusieron. Para ser fuerte, y entender que mis procesos son únicos y mis caminos y andanzas son sagrados, tengo que procesar que debo sentirme absoluta, y que cada mutación que sea posible, reside primero dentro de mi.

Crecimiento es desarollo. Y el desarollo desata nudos, y rompe jaulas, para estirarse y crecer como una serpiente, y correr como un maratonista, para así llegar lejos, porque las ideas brillantes necesitan tamaño. Un tamaño extra grande en un mundo tan cínico.


La abuela era una creación de tantos factores externos que supe tragar de niña. Y esos factores externos no fueron su culpa, pero son mi responsabilidad revertir esas imágenes del otro, y crear algo mejor, algo que nazca de mi. Algo propio.
Empatizar y crear cosas buenas, y que la libertad sea una confirmación de empoderamiento y no una declaración de conformismo.
Y así comprender es crear, y empatizar es fraternizar, y aunque suene trillado, amar es más factible que la indiferencia.


Que no sufran más esas abuelas eternas víctimas de este mundo actual que es un negocio.
Que la paz esté dentro de uno mismo, para poder estar tranquilo, y no correr porque todos corren ni creer que todas las mentiras son verdades.
Entender que son estructuras, que necesitan destruirse y armar cada uno su propio edificio de pensamientos e ideas.

31/01/2018

domingo, 24 de diciembre de 2017

Aforismos de una especie.

Muchas flores para tirar sobre la mesa. Y volverse tierno.

Duelen los ojos del llanto de adentro, y duelen los pensamientos. Las columnas destrozadas, el cansancio del año, de todos los días lo mismo.

La palabra cotidiano. Cotidianizar todo. Entenderlo de ese modo. Erguirse. Vencerse. Tomandose el pelo.

Decir cosas que no son. Mirar con cara enojada a la gente. Insultar sin razón. Buscarle lo malo a todo. Hablar mal de todos.

Pensar que todo está mal. No esencializar. No amarse. Tener miedo.

Abrazarme. Abrazarte. Buscar los objetos perdidos. Encontrar un cuento. Decir buenas noches. Y amanecer en paz.

Poder creer, y hacerlo lo que haya que hacer para ser felíz.

Decirme cosas lindas. Valorar a los otros. Hacer amigos, compartir tragos.

Sonreír. Empatizar. Respetar y dar amor. Ser cómplices.

Sororidad. Y valor.

viernes, 24 de noviembre de 2017

Auto ayuda. Eso leía.

Ahí comenzó todo y yo me quise matar.

Todo bien con la cuestión de idealizar todo y convertir al otro en Dios. Todo más que bien con ser una pelotuda.

Pero respetarse es decir "pará, lees auto ayuda? dame un abrazo y andate."

Ni nos vimos.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Humillación pública

Hoy hice una declaración crucial frente al espejo. Tengo que dejar de buscarme y perseguirme tanto.

No soy tu acertijo, ni soy mi propio juego.
Soy las dudas que traigo, y los cuentos que regalo.

Soy la espina cortada, mutilada, humillada.
Soy el brazo que no dió a torcer.

Soy los besos tardíos de mi padre. Y los puñales lejanos de mis fantasmas.

Soy un pasado con forma de primavera. Soy suerte convertida en causalidad.

Soy el monstruo debajo de la cama. Soy las veces que gritaste mi nombre cuando estabas acabando con otra.
Soy lo triste de la noche. Lo erótico de esta. Lo efímero.


Soy las calles que no transito nunca mas.


Soy las decisiones que no tomé de mi porvenir.
Soy los besos de mi madre.

Soy la taza de café que no se termino cuando me fui de tu casa sin avisarte, sin despedirme.

Soy las ganas de que me sigas, de que me veas.
Sos mis ganas de existir.

Soy mi carne, soy mi padre y soy mi madre, soy los años, soy los entierros, soy los niños, y tambien el cielo.
Soy los abandonos. Yo sé que vos también sos tus abandonos.
Soy los aviones, y los vuelos que perdí.
Soy las peleas con las personas que me rodean.
Soy las circunstancias.
Soy el tiempo.

Soy prosa, y escribo tan mal.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Locuras nocturnas

Yo tenía una amiga con la que me juntaba en el pasado, que comenzamos a tener juntadas espontaneas en las que nos divertíamos haciendo jodas a la gente, como trucos para distraerlos de su confort mental, y de paso, enloquecernos un poco el nuestro riéndonos de los desajustes que padecemos todos frente a tanto alrededor.

Recuerdo que yo estaba en un momento un poco complejo de mis relaciones interpersonales en mi entorno, entre amigos y familia, y esta excepcional amistad reflejó mi espacio de escape de tanta gente que se convierte en algo importante en esta vida, en las que en medida me importaba su lugar en mi camino. Yo no me daba cuenta de la trascendencia que tenía en mi vida, y como los momentos con ella yo alivianaba mi cuerpo lejos del estrés habitual, por lo que nunca realmente rescaté una valoración real de su influencia en mi estado de ánimo y en el momento que yo atravesaba como adolescente.

Por eso las pocas veces que esto pasa, en las que yo tengo que darme cuenta de que hay cosas sucediendo más cerca mío de lo que yo creo, las respuestas a tantas dudas en mi mente aclaran su tonalidad confusa y se vuelven más nítidas, y yo puedo comprender tanto los caminos que amanezco todos los días en este tiempo de mi vida, y la razón de ellos, sin castigarme ni glorificarme, pero con el derecho suficiente de mi ver con una mirada perspicaz y sabia a mi vida.
A menudo pasa de no entender porque pasamos por cosas presentes que generan tanta ansiedad, o porque si yo corro más rápido no termino por apurar cosas que en realidad van a llegar en el momento necesario. Porque hay gente que no está cuando en realidad ahora la necesito o la anhelo en mi vida. Eso y tanto más, que duele, confunde, y nos deja como unos niñitos llorando sin comprender mientras miramos a mamá, que en este caso tiene una presencia más omnipresente.

Hay que saber mirar.

Hay que saber mirar para poder ver. Si a menudo miráramos con una mirada objetiva, y no aniquiláramos ciertas ideas en nuestra cabeza de una manera tan personal frente a ciertas circunstancias, podríamos COMPRENDER porque el tren marcha a la velocidad que puede o debe, y no a la que uno amaría ir. Porque uno es lo que es cuando tiene que serlo, para poder desprenderse lo necesario y que sea el proceso que cada uno necesite, para convertirse en algo real, y no en trucos que no sirven, porque al final del día soy también lo que valoré, lo que conozco de los lagos más profundos de mi persona, lo que aprendí a llevar sobre mi espalda.

A veces me acuerdo de esa vieja amiga, y es como digo seguido: hay gente maravillosa.