miércoles, 14 de octubre de 2015

Salvo.

Yo no pensaba que salvarse era esto. Voy a llorar y voy a reir, y te voy a amar y no voy a salvarme. Voy a golpearte, voy a matar, voy a besar y no voy a salvarme. Voy a vivir y no voy a salvarme. No me voy a salvar si no se de lo que me salvo. No voy a recobrar si no se que perdí. No quiero ser una más en el circo de la tristeza.


Salvarse es algo íntimo, es algo personal. ¿Vos sabés de que salvarte? Nadie sabe hasta que te sentís. ¿Te podés sentir? Yo no quiero agotarme, no quiero mentirme, no quiero golpearme, no quiero amarme ni obligarte. Quiero abrazarme. Ir con mi cruz al lado. No encima de mí. Salvarse es eso. Saber que sos. Y que somos. Y que fuiste. Y nunca saber que vas a ser, pero saber que siempre 'felíz!' como emblema. Me doy clemencia y hasta que se me acabe el grito y vuelvo a empezar, y recobro lo que se perdí y sigo, siempre, salvandome. De lo insalvable.