sábado, 23 de abril de 2016

Sábado Fulero

Aprendí a usar Pedidos Ya cuando mi sábado no era lo que me esperaba en absolutamente ningún vértice de la realidad. Aprendo a usar Pedidos Ya cuando mi sábado (hoy, ahora, este sábado) no es lo que espero. O capáz que sí, ligada en cualquier situacion de mi vida al bullicio fatídico de la ironía, de mi existencia, de lo que elegí para ella, y hasta de la empanada última que comí de mi gran pedido que por supuesto, era la mas fea, porque la fea nunca puede ser la última; uno necesita quedarse con el momento glorificador de tal cosa (coso pum ñero) y que la fea no sea la última.
Me fui de tema. Como siempre.

Aprendí a usar Pedidos Ya cuando mi sábado no es lo que esperaba. Arriba gritan y patalean las gringas brutas y bulliciosas invitadas por mi gran vecino (el de la otra pieza chica como la mía), abajo yo enguarnecida en la cama mirandome las piernas, la juventud en mis piernas, mis piernas, juventud, ya no intento esta noche más, ni entenderte, ni entenderme, ni entender fascismo ni nazismo ni porque eran tan despotas,  porque vos y yo somos despotas.

Aprendí a usar Pedidos Ya cuando es sábado y debiera estar a un lado de la barrilera del irish pub ese al que voy, al que voy con R que rockanrollea en Bluzz ahora porque nos gusta el rock y eso está bien, debiendo estar entregada al declibe mental al que te acarrea el exceso de alcohol partida al medio en Ciudad Vieja, ignorando por completo mi escrito de historia, debiendo estar una noche más siendo esa que soy yo ahora, que soy casi a toda hora y que no puedo ser; no podemos ser todo el tiempo tan nosotros.

Aprendo a usar Pedidos Ya cuando no paran de gritar las gringas arriba en la pieza chiquita como la mía del gordo, mi vecino. Cuando el de al lado (mi otro vecinito), no para ese silencio(...), (espero que hable, yo lo escucho, tenemos una pared que nos separa, no hay privacidad, espero que me diga que el odia a esas gringas bulliciosas tambien). Cuando no paro de mirarme las piernas, la juventud en mis piernas, mis piernas, juventud. Cuando no estoy siendo yo la mayoría del tiempo haciendo rockandroll en Bluzz porque nos gusta y eso esta bien. Cuando trato de entenderte y entenderme, y entendernos, y no saberme y disiparme, porque ya entendí nazismo y fascismo y es mas fácil entender a Mussolini que a vos, porque no me busco si se que no me encuentro, y que espero que esta desventuranza, estas crónicas de cosas malas y buenas y ni tan buenas y malas porque me toca en suerte esta vida colmada de corridas y disparos, y llanto y risa, y gringas rompiendo el techo y deliverys en el centro de esta ciudad maldita sean todo el juego anterior a saberme sola, simplemente saberme (capáz sin el 'sola') sin querer borrarme a tientas, sin disiparme un sabado a la noche en que nada fue lo que esperaba, y por eso hoy, en esta nota escrita en mi celular rompiendome el ojo miope con la luz máxima de la pantalla digo que aprendí a usar Pedidos Ya.