domingo, 22 de enero de 2017

Crónicas de vidas que andan viviendo

Me siento como en Like Crazy, la vieron? Basicamente una chica estadounidense se enamora de un británico pero a ella la deportan de Londres por que se le vence la visa, pero queda re enganchada con su saliente londinense y luchan por verse y se ven cada tanto cruzando el charquito que los separa y bueno, eso.

Sí, de eso se trataba el post.

No mentira, es porque pensé que mi vida no podía ser menos trillada y me terminó gustando alguien que no vive a dos cuadras, tampoco a en otra ciudad cercana, ni mucho menos en el mismo país. Era más fácil enamorarse de alguien que tengo a millas de distancia, pero bueno, si alguien te conmueve, que puedo hacer? Sentir.

Estamos en enero de 2017, y no se como van a funcionar las cosas, a mí que me gusta mecanizar tanto y pensar las cosas, y desenlaces preciosos e históricos a mi favor...tengo la cabeza cansada.

Pero quiero escaparme de este continente maldito, maldito ahora, y maldito para mi, que el mar hace estragos y me separa de aquello, el aquello fiel y tierno de un pasado inmejorable, de algo que fue y debería ser, y va a ser, en aguas profundas de olvido y desengaño, y amor infundado hacia lo que a uno le hace bien, de ese mundo mejor, esa ciudad mejor que en la que ya me encuentro. Tu cuarto también es mejor, como tu calle, tu mar de tinta de mis libélulas en mi piel. Un mar de libélulas, que tenga alcance, que me hunda en el pecho, que te hunda a vos en lo mismo que a mi. Que exploten en aleteos incesantes en un órgasmo esperado que llegará, en seis meses, en un año, en el momento en que el avión despegue y te tenga frente a mi, desnudo, sudando toda con vos.

Y basicamente, eso.

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